Una innovadora iniciativa en el ámbito de la psicología infantojuvenil está transformando la forma en que niños y niñas aprenden sobre las emociones y las relaciones sociales. De la mano de Tania, psicóloga especializada en intervención familiar, y con la ayuda de Bizcocho, su perro de terapia entrenado, se ha desarrollado una dinámica educativa centrada en la empatía, la gratitud y el compañerismo.
La actividad llevada a cabo el jueves 30 de abril en el aula de 2º EP propuso un ejercicio simbólico en el que el aula se convirtió en un espacio lleno de “espejos”. A través de palabras compartidas entre compañeros, cada niño y niña pudo descubrir cómo los demás perciben su mejor versión, fortaleciendo así su autoestima y el reconocimiento positivo dentro del grupo.
Bizcocho, como perro de terapia, desempeñó un papel clave como facilitador social. Su presencia contribuyó a crear un clima de confianza, reduciendo el juicio y la crítica, y favoreciendo la participación del alumnado.
Nuestra apuesta por un Nuevo Contexto de Aprendizaje (NCA), donde se busca una educación integral del alumnado, nos permite integrar el bienestar emocional como parte fundamental del aprendizaje, utilizando metodologías innovadoras y cercanas al alumnado.
Muchas gracias, Tania y Bizcocho por vuestra visita. La mañana de hoy ha dejado huella en todos y cada uno de los presentes en la charla y han dejado un bonito recuerdo que difícilmente olvidarán. ¡Ha sido genial conoceros!
