El alumnado de 4º EP disfrutó ayer, lunes 8 de junio, de una jornada muy especial pues cambiaron las aulas por la arena y tuvieron una mañana marcada por el deporte y la diversión. En esta convivencia se buscaba fomentar el compañerismo, la práctica de ejercicio al aire libre y estar en contacto con la naturaleza en uno de los arenales de nuestra ciudad.
Para realizar esta actividad, se contó con una colaboración muy especial, pues un grupo de madres acompañó a la expedición escolar durante toda la mañana. Su colaboración fue fundamental para la organización, el cuidado de los niños y el desarrollo de todas las dinámicas aportando un ambiente más familiar y seguro a la actividad.
El día comenzó con mucha energía gracias a los juegos de relevos en la orilla. En ellos, pudieron demostrar su velocidad, coordinación y trabajo en equipo.
Justo después, la emoción continuó con el tradicional juego del «brilé» (balón prisionero) donde la estrategia y la agilidad fueron las grandes protagonistas. Tampoco faltó el deporte rey, con un animado partido de fútbol que desató las sonrisas de los participantes.
La mañana también dejó espacio para la emoción y la aventura. Divididos en grupos, moldearon figuras de arena demostrando su talento artístico y el broche de oro lo puso una emocionante búsqueda del tesoro, donde los pequeños exploradores tuvieron que resolver varias pistas para encontrar el gran botín.
Toda la actividad se valoró de manera muy positiva y los alumnos/as regresaron a sus casas felices por haber compartido una experiencia única con sus compañeros y familias.
