El Equipo de Animación del Sector Valladolid convocó el pasado 28, 29 y 30 de septiembre el primer encuentro de jefaturas de estudio de zona 2026/2027 (Galicia-Portugal, Cantabria-Asturias y Castilla y León); bajo el lema “Caminar juntos”, como un espacio de acogida, reflexión y trabajo compartido para seguir avanzando en las prioridades del proyecto educativo y pastoral de La Salle.
El encuentro comenzó con un momento de acogida y oración, poniendo el nuevo curso en manos de Dios y recordando la importancia de construir un mundo más fraterno desde las propias comunidades educativas. “Ayúdanos a construir un mundo más fraterno empezando por nosotros mismos” fue una de las claves de este momento inicial.
Uno de los principales ámbitos de trabajo fueron las experiencias de fraternidad, revisando lo realizado durante el curso 2025-2026 y planteando nuevas perspectivas para 2026-2027. El objetivo es seguir fortaleciendo estas experiencias para los educadores, aprendiendo de lo vivido y detectando aquellos ámbitos que necesitan ser potenciados.
Otro de los grandes temas abordados fue la participación y relación con las familias. La propuesta parte de una idea fundamental: no se trata simplemente de hacer más actividades, sino de generar una participación con sentido, que avance desde la comunicación hacia la colaboración, la corresponsabilidad y, progresivamente, el codiseño. Para ello, resulta fundamental contar con educadores que crean en este proceso y sean verdaderos motores del cambio en los centros.
Durante el encuentro se presentó un modelo basado en tres niveles de relación con las familias: conectar, vincular y cocrear. Cada centro parte de una realidad diferente y, por tanto, el proceso debe adaptarse a sus necesidades, avanzando progresivamente hacia una participación cada vez más activa de las familias en la vida de la comunidad educativa.
En este camino se plantean diferentes herramientas: la escucha activa, una comunicación clara y bidireccional, la participación de las familias en proyectos y actividades, la formación y el apoyo mutuo y, especialmente, la corresponsabilidad en aquellos ámbitos que afectan a la vida de los centros.
También se puso el foco en la necesidad de crear espacios reales de encuentro entre familias y educadores. Desde momentos informales, como un café o una conversación a la entrada del colegio, hasta espacios estables de diálogo y un lugar físico de referencia en el propio centro. Pequeños gestos que ayudan a generar confianza y a que las familias se sientan verdaderamente acogidas y parte de la comunidad.
La jornada permitió, además, compartir los temas de formación propuestos por las distintas obras del Sector, poniendo en común necesidades y preocupaciones concretas relacionadas con el bienestar, la convivencia, la salud mental, el acompañamiento, las familias, la gestión de conflictos, la identidad, los aspectos legales o el cuidado de las personas. Entre las propuestas de Valladolid La Salle se señaló especialmente la convivencia y la salud mental en positivo, junto con cuestiones jurídicas relacionadas con las familias.
El encuentro abordó igualmente las líneas de acción relacionadas con la vulnerabilidad, así como el calendario de próximas formaciones y encuentros de la Delegación de Formación e Identidad, que permitirá continuar desarrollando espacios de formación, acompañamiento y encuentro a lo largo del curso.
La jornada volvió a poner en valor la importancia de caminar juntos, compartir experiencias, escuchar las necesidades de las comunidades educativas y generar respuestas comunes desde la realidad concreta de cada obra. Un encuentro para seguir construyendo una comunidad lasaliana más participativa, acogedora y corresponsable, convencidos de que avanzar juntos es también una forma de cuidar y transformar nuestras comunidades educativas.
